La convocatoria de la candidata panista rompe los esquemas de la política al señalar: ¡Ay de aquél que no vaya a votar por nosotras, no le hacemos “cuchi-cuchi” en un mes!
MAZATLÁN, Sin. —En un gesto de desenfado, Josefina Vázquez Mota se zafa los zapatos de tacón bajo, y camina en una pasarela en la plaza de toros local, el día en que reta a quienes auguran su derrota electoral, y dice como Manuel J. Clouthier: “Los milagros sí existen”.
Ella suma a los actos de fe, la tarea política, pero de una forma muy diferente. Primero que nada se muestra despreocupada y alegre, esta profesionista que durante décadas ha perseguido la perfección a costa del disfrute.
Hoy Josefina es diferente a ella misma. Esta tarde, en el calor húmedo abrazante del Pacífico ha de sorprender a quienes siempre apremia a la eficacia, cuando dice: “¡Qué nos preocupamos!”.
Y se pone a caminar descalza mientras habla a quienes llenan la plaza de toros. Y acompaña las porras con saltos y movimientos de baile.
Esta dama que cuenta historias y anécdotas ilustrativas y amenas, llama a una cruzada a las mujeres para obtener el voto de los hombres para la primera señora Presidenta.
Su convocatoria rompe los esquemas de la política: Al hombre que no vote a favor de Josefina Vázquez Mota, hay que advertirle “que no va a haber consentimiento 30 días; (en ese tiempo), no le vamos a dar apapachos”.
El arma femenina por excelencia, entra, pues, a la contienda electoral de 2012, por primera vez en la historia. Antes, en una reunión con mujeres, que llenan un gran salón y áreas anexas, al respecto les ha dicho:
¡Ay de aquél que no vaya a votar por nosotras (así en plural), no le hacemos “cuchi-cuchi”, en un mes!
Josefina diferente. Como cuando dice al público de mujeres donde hay niñas, muchachas, señoras y abuelas, que es más importante ocuparse, no tanto en tareas domésticas de siempre, como ver que falta por gozar, disfrutar, que de eso se trata la vida.
Diferente Josefina, que sonríe sin pausa, salta a la mínima provocación, hace fintas de bailar, mueve en semicírculos los brazos, ríe con sus compañeras de género, abraza a los varones solidarios.
Y así, como jugando, lanza un dardo a la figura de Vicente Fox, el que dijo que sólo un milagro puede hacer que ella sea Presidenta. Desde esta ciudad sinaloense revira: Maquío dijo en 1988, que los milagros existen, si cada quien hace su parte, y los mexicanos votan, (y entonces) no hay poder humano que nos pueda detener.
Su campaña adquiere dos expresiones en busca de atraer simpatías. Aparece la frase de “la mejor opción para tu familia”, y promueve usar la cruz en la palma de la mano, como manera de señalar su adhesión a la candidata presidencial.
A ello se añade un apoyo especial: Un mensaje de Margarita Zavala, que habla de los logros del sexenio de su esposo Felipe Calderón, y de que “tenemos una mujer candidata para que sigamos adelante; Josefina será gran Presidenta con valor”.
Así las cosas la candidata del PAN, sonríe, se pone cómoda y le dice al mundo, cuando restan 13 días de campaña: ¡De qué nos preocupamos!
La candidata es diferente a la Josefina Vázquez Mota de todos los tiempos.
MARGARITA, EL VIDEO-APOYO
Unos videos amenizan la espera de cientos de mujeres que quieren escuchar a la candidata del PAN, en el Centro Internacional de Mazatlán. Uno de ellos presenta a la primera dama, Margarita Zavala, quien entre otras afirmaciones respalda totalmente el combate al crimen organizado que lleva cabo Felipe Calderón.
Se dice orgullosa de los logros del sexenio, que los hay, señala, en materia social, de estabilidad económica, que pone a salvo a México de crisis dañinas como la que azota a Grecia.
A las señoras que esperan a Josefina Vázquez Mota las atrae lo que dice sobre el combate a la delincuencia:
“He acompañado al Presidente en uno de los más grandes desafíos que ha tenido nuestro país, que en mucho fue causado por la omisión de las autoridades”, y señala que el jefe del Ejecutivo, ·ha enfrentado valientemente, como nunca al crimen organizado”.
Dice la primera dama en su mensaje de campaña por Josefina Vázquez Mota que el primer de julio, los mexicanos “tenemos que decidir si seguimos adelante, hasta conseguir un México próspero, libre y justo”, o de deja el país a los que van a rendir a México ante los criminales.
Sin embargo, este apoyo electoral de la esposa del Presidente, no se reprodujo en presencia de la candidata Vázquez Mota, que es acompañada por los candidatos locales.
ALEGRES SINALOENSES
Las mujeres de Mazatlán y sus cercanías que acuden a ver a la aspirante presidencial, departen en la larga espera, sin molestia alguna. Es parte de la actividad contemporánea, en eventos de multitudes, entrar a los recintos con mucha anticipación.
Hay interés por escucharla. Y la candidata hace gala de sus habilidades expositoras de sus propuestas de gobierno, y de contraste con las figuras de Enrique Peña Nieto (PRI) y Andrés Manuel López Obrador (PRD).
En sus dos presentaciones aquí, entra en contacto con menos personas, en comparación con las multitudes que la encontraron un día antes en San Luis Potosí.
Las mujeres sinaloenses se emocionan menos con Josefina, pero esa expresividad reducida se compensa con a atención total con la que la escuchan y responden a sus señalamientos.
ADIÓS JOSEFINA
Entre las señoras que la han escuchado e su exposición en el Centro Internacional de Mazatlán, se cuentan muchas con ocupaciones diversas, que en cuanto la candidata cierra su mensaje, emprenden la retirada a paso veloz.
Muchas más se quedan a convivir entre ellas, animadas por las ideas que les ha transmitido Vázquez Mota. Se toman fotos, charlan, pero nadie hay que las organice para lo que les ha pedido: promover el voto para la causa.
Ella menciona un papel de la campaña de Manuel J. Clouthier, en el que el legendario Maquío señalaba en 1988 de que en elecciones presidenciales existen los milagros.
Vázquez Mota se propone convertir en profeta a Clouthier, con la tenacidad con la que compite ante Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.
Una de las hijas de Maquío, Lorena Clouthier se suma a favor de la panista, y llega a la plaza de toros, y es saludada por la candidata, y ambas quedan ocultas en el grupo de candidatos que juegan en estas elecciones a nivel local y que se acomodan en la pasarela al centro del redondel.
En sus dos reuniones aquí, sube un niño o niña a la pasarela desde la que habla, y en sus intervenciones dedica más tiempo a dirigir palabras a los pequeños, cada vez más presentes en sus actividades. La idea de la comunicación con pequeños, según un programa levanta pocos entusiasmos, aunque en las últimas fechas hay más infantes en los eventos de campaña.
La gente que busca a Vázquez Mota acepta de buena gana tachar las palmas de sus manos, y levantarlas en una especie de rito colectivo, con el que se quieren identificar los panistas.
En 25 minutos la aspirante presencial concluye su reunión con los miles de sinaloenses de este día, que están entusiastas y la saludan con porras potentes de “Josefina Presidenta”, pero que se extinguen pronto.
Fiel a su arenga de triunfo, Vázquez Mota, habla a la plaza de toros llena, pero que no se desborda en entusiasmo (como la víspera en San Luis Potosí), y mueve poco a la gente cuando pregona que “ya nada ni nadie nos detiene, hacia la Presidencia.
Restan 13 días de búsqueda del voto, y el PAN se contiene todavía de acciones contundentes para dar la sorpresa.
ktg